helecho Invéntate unas oraciones cortas para decirlas con el pensamiento. Crecerá en ti la confianza en el Señor, la perfección en tu labor, la preocupación santa por el prójimo y la alegría en tu vida de hijo de Dios.

Cuando caemos, no caemos más abajo de las manos de Dios.

Describo la vida interior de cristianos corrientes, que habitualmente se encuentran en plena calle, al aire libre; y que, en la calle, en el trabajo, en la familia y en los ratos de diversión están pendientes de Jesús todo el día.

Estando plenamente metido en su trabajo ordinario, entre los demás hombres, sus iguales, atareado, ocupado, en tensión, el cristiano ha de estar al mismo tiempo metido totalmente en Dios, porque es hijo de Dios.

🪷 ¿Y ese desaliento?