Algún erudito recibió alguna vez a un extravagante vendedor de Biblias en su casa. Ambos se llevaron una sorpresa esa tarde. Por su parte, el intelectual agregó a su lista de vicios una nueva adicción: La ansiedad de querer y no poder conocer todas las palabras escritas en el infinito paginar del libro de arena. Este blog es mi propio libro de arena. Me cansé de llenar cuadernos y no saber que hacer con ellos después. Como es infinito, acá tienen un mapa para no perderse. Para saber de mi, vayan a “yo”.
La redondela:
Estas son las personas que leo en internet. Sus páginas son parecidas a la mía, por si te interesa conocerlas: Daniel, Nolan, Rafa, Manu, Tanner, Michael, Robert, Kalena, Seba y Maggie.