Dicen que los santos tuvieron una vida plena. Yo creo que el abuelo es santo, asi que seguro tuvo una vida plena. No lo conocí bien, pero sus hijos que más lo conocieron dicen que cuando le preguntaba algún amigo que anduvo haciendo el le respondía: “meta vivir”
Los hijos de la tía Cristina dicen de ella que también tuvo una vida plena. En su velorio había mucha gente, y estaban todos contentos, conversando tranquilos ¿Será que quienes tuvieron o tienen una vida plena viven tranquilos aunque su vida no sea exactamente tranquila? ¿Y por eso en su muerte quienes los quieren se quedan tranquilos?
Yo creí que iba a sentirme cómodo (casi pleno) con un nuevo “setup-fresh-air-clean” para empezar la facultad este 2026. Fue reconfortante tenerlo y se siente un poco apasionante saber que lo tengo. Pero se que ese sentimiento no me hace bien. No me acerca a vivir una vida plena. Creí que cuando apruebe mineralogía dos iban a llover hamburguesas y yo iba a ser completamente pleno pero no fupe así. Al contrario, perdí mi tiempo buscando descanso y reposo en lugares que nada que ver.
Enrique Shaw tuvo una empresa grande y supuestamente mucha plata y aún así es santo y vivió plenamente.
Quizás vivir plenamente es mucho más sencillo y no implica necesariamente (o mejor dicho directamente) soltarlo todo y vender todo lo que tengo ya mismo y borrar todas las aplicaciones de mi celular.
Debe ser que vivir plenamente es elegir otra cosa… Elegir las experiencias nítidas de la vida. Esos instantes que posta son vivir y seguro tiene que ver con la libertad y la incomodidad y la pasión y el desapego.
Quizás esa “otra cosa” sea experimentar nítidamente al otro y a la creación, y hacerlo con serenidad, pausa, detenimiento… y eligiendo esa otra cosa uno deja de experimentar apasionada y nítidamente cosas intrascendentes y deja de intentar hacerlas durar y deja de ver todo con tanta nostalgia y entonces si; uno es capaz de soltar la pasión desenfrenada por lo material y las tensiones de las buenas notas y es capaz, por fin, de decir con calma y sentido del humor: “ya fue, igual no era para tanto… bueno, ¿a otra cosa?”