Tecnología e Internet.
Los que me conocen sabrán que, de repente, soy fanático de la tecnología y adicto al internet. Antes eran los videos de youtube, después fueron los reels y tiktoks, y hoy son los blogs. Aprendí a manejar esa necesidad de consumir y obtener dopamina fácil e instantánea.
Ahora mismo, gracias a Dios te puedo decir que estoy empezando a tener una relación más “sana” con la tecnología. Recen por mi, para que aprenda realmente a darle el espacio que le corresponde a mi celular y a mi computadora, para que no me coman la vida porfa.
El Internet me parece fascinante desde hace un par de meses. No sabía ni qué era ni como funcionaba, investigué un toque por curioso y me copé. No suelo interesarme por las invenciones del hombre teniendo al alcance de la mano las creaciones de Dios (montañas, cielo, viento, universo, sol, yo, nosotros, etc). Pero esta sin duda me parece una herramienta demasiado potente, más allá del pésimo uso que le demos nosotros.
¿No te parece re loco que un millón de edificios con información nanometrica (servidores) estén conectados a través de cables submarinos de miles de kilometros? y que encima toda esa información sea viejisima. Es tan vasta que nos es, seguramente, imposible acceder a toda. Y esa información es nuestra. Los humanos hemos documentado las cosas en los escritos y los libros primero obvio. Después en las fotos. Y ahora, los libros y las fotos yacen duplicados y virtualizados en un servidor digital accesible a todos desde cualquier parte del mundo.
Es un bajón que la “hiperconectividad” del presente nos haya desconectado tanto unos de otros. Las redes sociales no nos acercan nada, de eso estoy seguro. El internet nunca nos va a acercar tanto como quiere parecer, pero la idea no fue esa en un principio. No esperes encontrar nada “real” en este espacio. En todo caso, la información que guardo es humana, sincera y transparente. Pero la realidad es otra cosa. Acá es todo archivo, todo virtual, todo muerto. La realidad está fuera de la pantalla, la idea de esto es señalarla nada más.
Esta página existe para que vos, yo y cualquiera que entre pueda sentirse humanamente llamado a vivir plenamente. Mi idea es que, leyendo y percibiendo todo lo que documento acá, pueda darme cuenta de lo superfluo que es, y gente como vos pueda sentirse un poco conectada conmigo, y esa conexión ficticia te haga pensar “eu, tengo que salir de acá y acercarme a la gente real de mi entorno real”.
El internet es un invento muy zarpado y muy útil. Me parece indispensable aprender a convivir sanamente con la tecnología para que nos sean propicias. La idea es que podamos prender y apagar la conexión por decisión propia cuando queramos.
Acá en el internet hay muchas cosas valiosas. Algunas de ellas las recopilé en mis links. Por eso, te invito a entrar a esta página secreta.
Sobre las pantallas y la tecnología, en la vida de cada uno
La sección de arriba describe un poco como viene siendo mi relación con el Internet, pero las preguntas siguen con vida: ¿Se puede vivir plenamente teniendo que estar todos los días delante de una pantalla, conectado a internet y rodeado de conexiones bluetooth? Supongo que sí… Debe ser cuestión de adaptarse.
Nada en internet es verdadero. Nada virtual es real eso está clarísimo… ¿Qué busco en las pantallas entonces? ¿Qué busca uno en las redes sociales, en los videos de Youtube, en las páginas web?
Si no fuese por trabajo o estudio, probablemente todos ya podríamos haber abandonado todas las redes sociales exceptuando Whatsapp, que es el famoso estigma del “mal necesario”
(En el nombre del Padre, Del Hijo y Del Espíritu Santo)
Sinceramente Papá Dios, me agota pensar en celulares y computadoras. Son mi obsesión y son las cosas que más odio y que más quiero en el mundo… o eso pareciera a veces. En el fondo, se que no es así.
En lo más profundo de mi intimidad, cuando las luces se apagan, cuando las pantallas se vuelven negras, cuando las conexiones desaparecen y nos quedamos vos y yo solos… En ese momento, realmente entiendo que me hiciste para horizontes inmensos… Pero a la vez, me dejaste entrar en este mundo hyperconectado e hyperapantallado, que a la vez es un mundo hypersolitario e hyperabrumado.

No quiero reemplazar la luz de mi celular por la luz de Tu sol Señor. Es bastante vergonzoso y hasta parece una hipocresía total esto que estoy haciendo ahora: Son la 1.02 de la mañana, debería estar estudiando paleontología a ful porque mañana rindo y tengo un día muy largo (hoy es 23 de junio del 2026, para vos salva del futuro que te olvidas todo) y estoy rezando por medio de una computadora… y está oración voy a subirla a Internet.
Porque estoy en ese camino ahora… Estoy volviendo para atrás, recolectando las piedritas en el camino. Esas piedras a quienes nadie prestó atención. Porque es invierno: el momento de recogerlas; estuvimos arrojándolas durante todo el verano. Y ahora toca preguntarse, más allá de todos los conflictos y las desventajas que implica esta nueva “vida supertecnológica” ¿Existe una intersección sana entre la vida real y la vida virtual?
¿Existe el equilibrio entre estos dos mundos? ¿Pueden ser realmente medios de vida? ¿medios de oración y de cercanía a Dios, a la Creación, a la gente y a uno mismo?
No me imagino como pueda ser eso… Pero creo que eso es lo que estoy buscando, Señor. Estoy buscando entender esta realidad controversial y juxtapuesta en la que me estás llamando a vivir. Porque al final del día, la vida real es una sola y es trascendentalmente temporal.
Oración sobre la tecnología en mi vida diaria.
Jesús, hace bastante tiempo que no sabemos nada del otro. Vengo viviendo solo mi vida, envuelto en mis propósitos y mis cosas. Sin tenerte en cuenta. Eso nos hizo la falta de conversación.
Tengo metida en la cabeza una pregunta ¿Cual es el sentido de este cuaderno, si al final sigo siendo adicto a mi celular y sigo pendiente de él? Además, se suma a esto el celular viejito, que es muy cómodo de llevar porque es pequeño. ¿Cual es el punto de todo esto si la alternativa virtual sigue ahi y yo sigo atendiéndola? ¿Que estoy haciendo? ¿Por que de no tener un celular funcional pasé a tener dos hiper-funcionales? ¿Por qué estoy eligiendo esto?
Me siento exhausto de este tema. La tecnología me gusta demasiado, y no estoy pudiendo tener con ella una relación sana ¿Cómo salgo de esto Jesús? ¿Que tengo que elegir para parecerme a vos? Ya se que la solución es siempre pensar en los demás más que en mi…
Todo esto está quitándome libertad. No quiero renunciar a las comodidades que me brindan ambos mundos, no tanto por las comodidades en si, sino porque en algunas ocasiones son muy útiles.
Estoy quitándome la libertad, realmente…
Amén.
Esta es una oración de hace un tiempo y hoy la traigo al presente… Es muy tonta si uno la ve de lejos. Pero a mi me despierta una herida muy grande: La tecnología en mi día a día no es un medio de escape SIEMPRE, muchas veces es mi vida en sí. Y me cuestiono si este blog lentamente va a reemplazar mi cuaderno para toda la eternidad. No quiero que mi intimidad esté únicamente acá… No quiero que sea virtual, falsa, de mentira. ¿Lo es? A veces se siente como que todo esto soy yo fingiendo. Es raro y parece super dramático. Es que yo soy una persona muy introvertida, y las cosas las maquino así. Dándoles su lugar, su espacio, su color, su tiempo. Dándoles un orden y un “nombre”. Y el blog me sirvió mucho para eso también.
Otra oración sobre las pantallas...
Me doy cuenta, Jesús, que vivo luchando por vivir realmente. Me apasiona la vida virtual casi tanto como la vida real. Le dedico mucho más tiempo del que quiero. No es vida eso, es una simulación de: humanidad, silencio, calma, tranquilidad, libertad. Cualquier tipo de contacto aislado (yo solo) con la virtualidad cumple ese requisito.
No existe una “realidad virtual” o una “vida digital”. Me niego a considerar válidos esos conceptos. En todo caso existe una “presencia” de cada uno de nosotros los humanos (bueno, casi todos, de cada vez más de nosotros) en la virtualidad. En el internet.
¿Por qué será que quiero dedicar tanto tiempo a edificarme un castillo de arena en la virtualidad? ¿Por qué me apasiona tanto la web, la tecnología, el internet? ¿Que “impulso” estoy saciando con esta “comida”?
Este pensamiento está muymuy atado a otro (🌳 Sobre la vida plena ) Quiero poder mirar a mi pasión por la virtualidad como un instante tercero de mi vida, como una herramienta, como un medio de ocio que, en el fondo y en esencia, permanece igual, estable y no cambia y no me necesita y yo, por sobre todo, no lo necesito. Quiero ver a esta pasión en tercera persona. En minúscula, en contraste con un cerro, un río, el viento, una carrera, un mate con germán, un perro, un beso, un mar, un “hola me abris?” de facu. Quiero prender y apagar el internet por mi mismo y no por el. No por inercia.
Estudiar, salir afuera y pantallas.
¡Sal al aire libre todo el tiempo que puedas! Debes ser un estudiante sano, jovial, rebosante de fuerzas, de corazón ardiente, generoso, de espíritu pronto, vivaracho, que sabe reírse de corazón, pero… que también tiene un sentido delicado de la dignidad de su alma.
Las pantallas me alejaron de ser un “humano”
La otra vez rezaba esto:
Quietud, inquietud, actitud.
Inquietud. Quietud. Actitud. Son palabras que se parecen mucho. Creo que ya sé porqué estás cansado. No porque tu esfuerzo sea mucho ni muy intenso. Sino porqué está mal direccionado. Estás buscando cambiar el entorno. Las circunstancias. El ambiente. La situación. El clima. El tiempo. Los días restantes. Los eventos. La gente que te rodea. Tu lugar. Estás queriendo moverte y cambiar de lugar. Quizás porque creés que vas a estar más tranquilo allá y por eso estás impaciente. Im(sin)pac(paz)iente(esencia). En tu interior no hay paz con tu presente. Quizás se trata de permanecer en movimiento enérgico con el alma quieta y con actitud entregada, siempre en la presencia de Dios. No busques cambiar tus circunstancias. Ellas cambian solas. Cambiá vos. Quieto. Quedate acá, un rato, quieto. Con Dios. Y mirá para arriba con calma. Para atrás con gratitud y para adelante con esperanza. (Leer salmo 125 y releer cap 82 “Dios te quiere y tu no lo sabes”)
Me pasa que generalmente estar mucho tiempo en la computadora me hace hacer todo más aceleradamente. El andar mucho tiempo en auto y caminar poco también. El acostumbrarme a la luz de una pantalla y no a la del sol…