Otro día experimentando activamente las estaciones.
Hoy fue un día raro. No me lo quiero olvidar. Ustedes saben que lucho contra el olvido como contra mi peor enemigo.
Salió el sol muy calientemente a la mañana y todos estábamos transpirando. De la nada era verano de nuevo. Por un momentito pensé que el verano venía para quedarse pero no, porque de un segundo al otro ya eran las 16hs y se largó una lluvia torrencial. Estaba pronosticada al parecer, pasa que yo nunca veo el pronóstico.
Volvía en el colectivo con la lluvia y el día super nublado y de repente sentía que era momento de descansar y de reposar. Ahora estoy despierto y el aire se siente fresco, como que nos dice “Eu se que parece que no, pero posta la primavera no terminó todavía, disfrútenla”.
Me da risa ver como verdaderamente este cambio tan abrupto de clima me afectó mucho en mi energía. Empecé el día bastante cansado fisicamente porque vengo durmiendo un promedio de 6hrs cada noche (MUY POCO AYUDA) pero arranqué con todas las pilas y la buena onda. Me moví muy rápido, pero me esforcé tanto en vivir el día muy poco estimulado que se sintió eterno. Rendí muchas cosas hoy pero ni me enteré, porque viví el día confiado, sin pensar en el siguiente paso. Doy gracias por eso.
Cuando se largó la lluvia estaba rindiendo estructural y era la siesta/tarde. Disfruté el sonido de la lluvia, porque lo confundí con el del aire. Y desde ese momento es como si mi energía mental hubiese descendido un 57% y ahora lo único que quiero hacer es reposar, descansar, reflexionar, leer, dormir y moverme lento y poco. Nada que ver a como arranqué en la mañana. Y por eso también ahora se siente como si el día hubiese sido una semana entera, porque de repente estoy en el final del día, viviendo realmente como que es el final.
Estoy ahora en la hora de dormir, sin dormir, pero queriendo hacerlo. Queriendo descansar plenamente, entregarle todo este lío de experiencias al Dios Papá que me miró y me dejó respirar esa lluvia.
Estoy entusiasmado por el día de mañana, pero la lluvia me hace querer quedarme eternamente en el goteo. Se re nota que la lluvia y estos cambios de clima me afectan, no se porque me demoré tanto en admitirlo. Solía decir que solo a mi mamá y a la Emi le afectan pero no, a mi también me afecta mucho. De una forma distinta seguro. Cuestión que esta lluvia me volvió más poético y estático muy drásticamente, tanto que me sorprendí a mi mismo.
Mirar atentamente las variaciones en el clima y las estaciones está siendo uno de mis hobbies favoritos. Lo estoy viviendo/expermientando/saboreando activamente y me alegra. Quisiera poder documentarlo de una forma mucho más cuadrada, pero quizás pierde un poco el sentido. Las estaciones de cuadradas no tienen nada.
El Niño y las micro-estaciones.
Estamos en el ENSO (El Niño Southern Oscillation), un fenómeno global que pasa cada tanto y que afecta de maneras diversas a todo el mundo. En resumen, consiste en una variación en la rotación de los vientos del océano pacífico, que hace que zonas de determinados lugares del mundo que usualmente se encuentran en sequía para ese momento puntual, de repente experimenten lo contrario.
Acá a donde vivo nos tocó vivir El Niño tremendamente. No sé que pensará la gente, quizás crean que es el “Cambio Climático” y el fin del mundo o algo así. Pero a mi me encanta saber que la Tierra, el astro azul para nosotros inmensamente enorme, estático, pacífico, calmado, vivo y tranquilo; en realidad es manso lío. Y también experimenta inestabilidades.
Siento como un abrazo de Dios el ver que el clima cambió tan drásticamente estos días por culpa del Niño. Lo siento así porque yo estoy cambiando mucho este año. Quedan 97 días para que empiece a vivir el 2027 y yo estoy en el climax de la inestabilidad. Bueno, en el climax del cambio. Estoy creciendo y cambiando. No sé precisamente que parte de mi vida está cambiando, o que cuestión de mi personalidad está madurando o creciendo, pero experimento la poda, la latencia… el silencio del cambio. Ese silencio inquietante de la espera… El inquietante saber de que algo pasa… Más allá de no entender específicamente qué.
Me calma y me entusiasma concentrarme ahora mismo en un punto específico del océano pacífico ahora, donde de repente el agua empezó a calentarse de más en la superficie… por culpa de que justo en ese puntito específico los rayos del Sol empezaron a penetrar más directamente… porque justo al Tierra se inclinó un poco de más desequilibrando los Ciclos de Milankovich… y justo por eso se generó una zona de baja presión atmosférica que dio lugar a la inestabilidad de los vientos y…
Imaginarme eso me encanta. Me encanta pensar ahora mismo, en que en este preciso instante, en algún punto del océano, los vientos de repente están cambiando su dirección de desplazamiento y empiezan a moverse descontroladamente en dirección opuesta.
El Niño es un fenómeno fascinante. Me gusta cambiar de escala repentinamente y volver al Presente, al living, al ventilador, a la mesa, a la compu, a las manos sucias y a los bichos de verano en la pantalla, a la respiración de Lolo y al trazo de su lápiz en el papel… a las últimas horas del ya desvaneciente 28 de Septiembre de 2026… Me da nostalgia terminar este día. No quiero que se termine. No quiero seguir creciendo. No quiero tener 21, la lluvia me pone cursi y de repente no quiero que el tiempo siga pasando.
Siento esa oposición efímera al cambio que sentirían los vientos del sur del Pacífico si fuesen personas con alma humana. Pero El Niño existe y las circunstancias hicieron que tuvieran que cambiar y empezar a moverse hacia el otro lado.
Aceptar y entender los cambios.
Yo estoy cambiando también. Cambio junto con el clima, crezco, maduro, descanso, respiro y sigo moviéndome. A pesar de todo uno siempre encuentra el camino entre el barullo de las cenizas, la Naturaleza siempre lo hace porque es de Dios, y Dios es el Científico Perfecto que crea caminos donde no los hay.
Señor, ¿Que caminos estás abriendo en mi vida hoy? ¿Que me estás pidiendo que cambie? ¿Que tiene que ver esto con el Evangelio de hoy, que hablaba de los niños como los más pequeños? Me dan risa estas coincidencias que seguro muy poca gente está pensando ahora: El Evangelio de hoy trata de Jesús diciendole a los apostoles que si no son humildes y sencillos como un niño nunca van a ver a Dios realmente…
Y justo hoy El Niño como fenómeno natural apareció justo acá en mi provincia, en mi país, en mi ciudad, en mi casa, en mi vida cotidiana. Me encantas Señor, te alabo porque sos infinitamente grande e infinitamente pequeño. Te alabo porque sos infinitamente detallista con tu Naturaleza y conmigo. Ofrezco este tiempo de estudio por un alma del purgatorio.
En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.