Hoy gasté mucho tiempo. No puedo decir que lo aproveché, para nada. Son actualmente las 00:15 de la noche. Estoy muy cansadop. Y estoy enfermo. Me desperté temprano y me sentía muy mal, a veces el cambio tan drástico de clima me baja las defensas. Tenía que presentarme al parcial de Petrología a la tarde, pero no tenía fuerzas. Asi que decidí quedarme en mi casa a descansar.

Fue una buena decisión, pero tuvo una implementación extraña. Humana a fin de cuentas, pero yo soy muy duro conmigo mismo a veces. Me costó mucho descansar, no podía quedarme quieto. Estuve muy ansioso, porque faltar al parcial significaba más tiempo para estudiar para química (que rindo mañana) y paleontología (que también rindo mañana). Pero a la vez, estaba tan cansado. Tan débil, mejor dicho. Tan exhausto, que mi cabeza no acompañaba mis esfuerzos. Estaba enfermo al fin y al cabo. Era completamente esperable una eficiencia tan baja, pero yo tenía metida en la cabeza otra idea.

(En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.)

Señor, te doy gracias por este día. Te doy gracias porque, a pesar de que no busqué el descanso en Vos en ningún momento, aún así vos si me buscaste y me encontraste ahora, en esta nota, en la computadora. Completamente fuera de ella, acá en la vida real. Al final del día, Señor, después de que te esquivé tanto, nos encontramos por fin. Que reposo.

Te entrego Papá esta enfermedad que estoy padeciendo. No es la gran cosa. Eventualmente se va a pasar. Ayúdame a entender lo importante que es cumplir con el momento que toca. Dame la gracia de saber hacerme un tiempo para descansar cuando estoy cansado. Dame la gracia de estudiar una sola materia a la vez. Dame la gracia de la quietud, de la calma. Gracias por darme lentitud y silencio ahora en esta noche.

Te entrego mi mañana, no sé como vaya a ser ni tampoco como vaya a sentirme. Te doy gracias, porque tengo la certeza de que va a existir, porque sos un Dios Misericordioso, y siempre nos das segundas oportunidades a todos los que las pedimos.

Te pido por todas las personas que están cansadas. Te pido por todos aquellos que buscan descanso en el lugar equivocado. Te pido que me traigas de nuevo a esta oración, cuando yo también me desoriente, y busqué consuelo humano en una pantalla. Cuando busque el sol y las plantas en el celular. Cuando busque el amor, el cariño y la atención fraterna en una red social. Cuando busque una conexión amistosa en Internet. Te pido que, en ese momento, me traigas a la memoria la importancia del momento presente. De la lentitud. Del descanso. Amén.

🪴 Inquietud, quietud, actitud