Era un comerciante de píldoras perfeccionadas que quitan la sed. Se toma una por semana y ya no se sienten ganas de beber.

—¿Por qué vendes eso? —preguntó el principito. —Porque con esto se economiza mucho tiempo. Según el cálculo hecho por los expertos, se ahorran cincuenta y tres minutos por semana. —¿Y qué se hace con esos cincuenta y tres minutos? —Lo que cada uno quiere… ” “Si yo dispusiera de cincuenta y tres minutos —pensó el principito— caminaría suavemente hacia una fuente…” 🍁 ¿Qué es lo que buscan?🌱 ¿Cuánto tiempo tenemos?🌳 Sobre el paso del tiempo…