Los que tienen la sabiduría que viene de Dios son puros, ante todo. Además, son amantes de la paz, comprensivos, dóciles, están llenos de misericordia y buenos frutos, son imparciales y sinceros. Los pacíficos siembran la paz y cosechan frutos de justicia.

Todas las noches me acuesto cansado. Todas las noches doy gracias a Dios por el trabajo que realizo. Todas las noches pienso esperanzado en mi futuro. Algunas noches, lloro de alegría porque, a pesar de los pesares, mi vida, esta vida, me proyecta grandes alegrías interiores

Para mi lo más importante es recuperar la libertad que perdí

El Señor espera nuestra respuesta, nuestras resoluciones firmes y generosas. «Pídele al Señor que te ayude (…) a gastarte en su servicio sin espectáculo, silenciosamente, como se consume la lamparilla que parpadea junto al Tabernáculo»

🌺 La vocación no me aisla